Dante tenía razón

“El amor, que mueve el Sol y las demás estrellas…” Con esta frase, Dante consagraba en La Divina Comedia cómo el amor (y quien dice el amor dice la atracción sexual o, dicho de otro modo, el deseo) es el motor que mueve el mundo. Por eso el amor, el Eros o el deseo nunca han dejado de ser objeto de análisis. Por eso nunca han dejado de aparecer autores que han intentado, de una manera u otra, desentrañar los misterios de sus mecanismos de funcionamiento y de todos los aspectos que están relacionados con él.

Si hay un tema que guarda relación directa con el amor ése es el tema de la seducción. Ella es la gran protagonista de esta web y a ella dedicamos la inmensa mayoría de nuestros posts. Ella es, también, el objeto de estudio de un sinfín de autores que, bien desde el punto de vista de la psicología, bien desde la sociología, bien desde, incluso, la ciencia, han intentado diseccionar el proceso de la seducción y los condicionantes que pueden llevar dicho proceso al éxito o al fracaso.

En esta web hemos hablado de algunas de esas obras. Hemos hablado, por ejemplo, del Supersex de Tracey Cox, de El método de Neil Strauss o de las famosas Memorias del eterno prototipo de seductor, Giacomo Casanova. También hemos citado aquí estudios de diferentes universidades sobre cuál es la mejor manera de bailar para seducir a una mujer o a un hombre, sobre cómo el amor es cuestión de química y, también, de matemática, o sobre el tipo de voz, grave o aguda, más adecuado para ligar.

En esta ocasión vamos a hablar de una de las últimas obras que han salido al mercado con la intención de proporcionar una serie de consejos que puedan ser útiles a todas aquellas personas que quieran ligar. La obra de la que hablamos es obra de Luigi Landeira y se titula Ligar al primer clic.

Editado por La esfera de los libros, Ligar al primer clic pretende reunir algunos de los conocimientos de este periodista especializado en relaciones de pareja que es el ferrolano Luigi Landeira. Landeira, de 44 años, recoge, entre otros, los siguientes consejos:

  • La primera impresión es fundamental. Sobre todo porque no hay una segunda oportunidad para ella. La primera impresión se juega a cara o cruz, por eso es importante acertar. ¿Y de qué manera se acierta? Apareciendo ante la mujer a la que queremos seducir como una persona normal.
  • Sin autoconfianza resulta tremendamente complicado seducir a una persona. La autoestima es, pues, básica.

Los dos aspectos señalados deben convertirse en los cimientos sobre los que fundamentar todo proceso de seducción. Junto a éstos pueden articularse un sinfín de trucos (de muchos de ellos hemos hablado ya en esta sección), pero esos dos puntos fundamentales no pueden fallar.

Inventario de lugares propicios para ligar

Uno de los aspectos a tener en cuenta cuando se quiere seducir a una mujer es cuáles son, según Luigi Landeira, aquellos lugares en los que resulta más fácil ligar. Aquí hemos dado consejos para ligar en el gimnasio, en una biblioteca, en un avión o paseando un perro por el parque. Para Luigi Landeira, los siete mejores lugares para ligar son los siguientes:

Bodas

Hay un dicho que, tarde o temprano, acaba aflorando en toda boda. Según ese dicho, “de una boda sale otra boda”. Luigi Landeira enarbola esa bandera y fija las bodas como un buen lugar para ligar. Para defender su propuesta, Landeira recurre a varios argumentos.

Uno: la boda es la exaltación del amor por antonomasia. Si en algún lugar el amor se convierte en protagonista y motivo de la reunión de un elevado número de personas de uno y otro sexo ese lugar es la boda.

Dos: en una boda se va, en principio, arregladito y guapo (o, cuanto menos, apañao). Aunque no lo creamos, el arreglarse hace aumentar nuestro sex-appeal y eso, qué duda cabe, es un punto a nuestro favor a la hora de seducir a una mujer. Mi abuela lo decía a menudo: ¿por qué no iréis los hombres siempre con corbata?

Tres: las bodas se celebran en ambiente familiar y eso invita a la relajación. Relajados y relajadas, es más fácil iniciar, aceptar o mantener una conversación.

Cuatro: en las bodas se acostumbra a beber bastante. Que la bebida en su justa medida es un excelente antídoto contra la timidez es algo sabido desde hace siglos. Desinhibidos por los vermuts, el vino, el cava, las copas, etc. es mucho más sencillo dar ese primer paso que siempre es necesario para iniciar todo proceso de seducción. No hay que pasarse, sin embargo, en el consumo de alcohol. Ni el aliento alcoholizado ni el balbuceo torpón del bebido son buenas tarjetas de presentación cuando se quiere ligar.

Cinco: en ese ambiente dominado por el amor, el soltero toma conciencia de su soltería y empieza a soñar con la posibilidad de acabar la noche “congeniando” con esa amiga de la novia que parece, también, estar sola.

El Súper

El supermercado es el segundo de los mejores lugares para ligar destacados por Luigi Landeira en Ligar al primer clic. El intentar ligar puede ser una buena manera de animar una tarea no especialmente divertida como es la de buscar en las estanterías del supermercado el paquete de arroz, el detergente en polvo, la lata de tomate frito o el frasco de olivas. ¿Trucos? Por ejemplo, acercarse a quien dude entre un producto y otro y aconsejarle al respecto. Como sabe bien cualquier experto en seducción, toda excusa es buena para romper el hielo.

Cursos de cocina

Desde hace un tiempo se han puesto de moda. La gente quiere imitar a las estrellas culinarias del universo Michelin o quiere adquirir los conocimientos mínimos para defenderse en la soledad de su piso de soltero o divorciado o para aspirar en un día no demasiado lejano a ser concursante de Master Chef.

Según apunta Luigi Landeira en Ligar al primer clic, los cursos de cocina reúnen a personas con una afición común, lo que siempre posibilita que existan muchos temas de conversación y que éstos surjan de manera natural. Será cuando la conversación se inicie cuando podrás introducir en ella, y como quien no quiere la cosa, palabras como reducción, emulsionar o caramelizar. Eso sí: aprende antes en qué consisten, no vayan a pillarte con el paso cambiado. Nada queda peor a la hora de seducir que ir de lo que no se es.

El ascensor

¿Quién no ha tenido alguna vez en la vida la fantasía de hacérselo en un ascensor? ¿Quién no ha soñado con entregarse a los delirios de la pasión en el interior de un ascensor detenido entre dos pisos? Hasta existen canciones al respecto.

Luigi Landeira habla de feromonas circulando desatadas mientras invaden un espacio tan reducido como es la cabina de un ascensor. Un espacio tan pequeño, apunta Landeira, empuja a las personas a comunicarse aunque la conversación iniciada por ambas gire alrededor de la climatología del momento. El “uf, qué calor hacer hoy, ¿no?” puede servir, a la corta o a la larga, y aunque no lo parezca, de portal de entrada a calores mayores.

Manifestaciones

Se supone que dos personas que han acudido a una manifestación lo han hecho para defender una misma postura ideológica. En Ligar al primer clic, Luigi Landeira apunta: “compartir una ideología en la que se cree hasta el punto de luchar y dar la cara por ella es uno de los temas más fuertes que se pueden tener en común”. Y teniendo algo tan fuerte en común… ¿por qué no tener más cosas?

Museos

Lo sabemos. Has pasado muchas horas en soledad. Y las horas en soledad dan para mucho. Hasta, a fuerza de leer libros sobre Picasso, Van Gogh, Modigliani o Munch, te has convertido en todo un experto en la historia de la pintura de los dos últimos siglos. ¿Te has planteado aprovechar toda esa sabiduría adquirida?

Un museo, sin duda, es el mejor sitio para sacar provecho a esos conocimientos de pintura que has ido acumulando en tu tiempo de soledad. Ahí podrás encontrar personas con la misma afición que tú y a las que podrás deslumbrar con tus conocimientos. Oportunidades para entablar conversación con ellas no te faltarán. Y es que las colas que suelen formarse en determinados museos dan lugar para ello y para más.