En los últimos dos años el paisaje de las apps de citas ha cambiado: ya no se trata solo de crecer en usuarios, sino de mejorar la calidad de las conexiones. Las grandes plataformas han empezado a priorizar producto, seguridad y métricas de resultado , citas reales, frente al volumen puro de MAU.

Los cambios vienen impulsados por cifras, estudios y presión pública: desde investigaciones periodísticas que cuestionaron la moderación hasta encuestas que muestran fatiga por conductas como el ghosting. El resultado es un movimiento claro: menos drama y más citas reales, y un replanteamiento de las reglas del juego por parte de Tinder, Bumble, Hinge y nuevas startups.

Estado del mercado: escala, ingresos y la nueva prioridad en producto

Tinder sigue siendo la app más grande por escala: alrededor de 60 millones de usuarios activos mensuales y unos 9.6 millones de suscriptores (datos 2024). Aun así, la industria ya no celebra solo los MAU: la calidad del usuario y los outcomes mandan.

Match Group , matriz de Tinder, Hinge y OkCupid, reportó en el Q2‑2025 ingresos consolidados por $864M y una caída del 5% en usuarios que pagan (payers) hasta 14.1M. Como dijo Spencer Rascoff en ese informe: “We moved fast to reset the company culturally, organizationally, and strategically.”

En paralelo, Bumble comunicó su propio giro hacia la rentabilidad y la calidad: su facturación creció ~2% en 2024 hasta $1,071.6M, y en 2025 la empresa anunció una reestructuración para enfocarse en producto y member‑quality, describiendo que la industria atraviesa “an inflection point”.

Tinder: escala masiva y funciones para resultados reales

A pesar de su tamaño, Tinder ha reconocido la necesidad de mejorar las experiencias reales. En 2025 lanzó Double Date a nivel global y ha probado mejoras en recomendaciones y matching con IA, además de Face Check para combatir perfiles falsos.

Estas iniciativas muestran que la plataforma busca traducir su escala en encuentros presenciales más fiables: no solo más swipe, sino más citas reales. Las pruebas con IA y verificación intentan reducir el ruido y elevar la confianza entre usuarios.

No obstante, mantener ingresos altos mientras se mejora calidad es un reto: Match Group sigue siendo el mayor generador de ingresos del sector, pero reportes y demandas públicas explican por qué la compañía ha priorizado producto y calidad por encima del crecimiento a cualquier precio.

Bumble: enfoque en seguridad, producto y recorte de costes

Bumble se ha presentado como una app ‘women‑first’ que ahora prioriza la calidad de miembros y la rentabilidad. Tras un crecimiento moderado en ingresos, la compañía anunció recortes en 2025 , ≈240 empleos, cerca del 30% de su plantilla, para invertir más en producto y confianza del usuario.

Los números muestran tensiones: la métrica de usuarios que pagan varió en 2024‑2025 (payers del app: 2.3M y 2.8M según trimestres), y la estrategia ha sido compensar descenso en payers con aumento del ARPPU y mejoras en retención y monetización.

La directiva de Bumble insistió que la industria está en un punto de inflexión y que es necesario reenfocar prioridades hacia seguridad y experiencias que fomenten encuentros reales, no solo conversaciones largas o usuarios de baja calidad.

Hinge y la apuesta por ‘designed to be deleted’

Dentro de Match Group, Hinge se ha posicionado explícitamente como la app que quiere sacar a la gente del producto y llevarla a citas reales. En la primera mitad de 2025 mostró un crecimiento sólido de MAU y mejoras en su algoritmo.

Match reportó un incremento de +15% en matches/contact exchanges tras aplicar su algoritmo con IA, una señal de que optimizar por calidad puede traducirse en más intercambios significativos y encuentros presenciales.

Hinge practica el mensaje ‘designed to be deleted’ y se ha alineado con la tendencia de mercado: eventos IRL, prompts que fomentan encuentros y métricas de outcome por encima del simple volumen de usuarios.

Medidas concretas para ‘menos drama y más citas reales

Las plataformas han implementado o ampliado herramientas orientadas a reducir el abuso y acelerar los encuentros: verificación de fotos obligatoria (Photo Verification en EE. UU.), Face Check de Tinder, y procedimientos para combatir perfiles falsos.

También han integrado comunicaciones seguras: llamadas y video dentro de las apps permiten una evaluación previa al encuentro; temporizadores como la ventana de 24 horas en Bumble para que la primera persona haga el movimiento obligan a decidir rápidamente y disminuyen el chat prolongado sin resultados.

Además, la atención a métricas de ‘member‑quality’ y outcomes (citas, segundas citas) ha llevado a retirar o reducir visibilidad de usuarios con comportamiento problemático, y a ofrecer herramientas preventivas para limitar el drama y el acoso.

¿Funcionan las medidas? Evidencia, límites y retos

Hay señales positivas: encuestas y datos internos de apps muestran mejoras en percepción cuando hay verificación y mecanismos de respuesta rápida. Los usuarios demandan autenticidad, videollamadas seguras y menos tiempo perdido en chats sin encuentro , y las apps que aplican estas medidas reportan mejor percepción de ‘menos drama’.

Sin embargo, investigaciones como las del Dating Apps Reporting Project y reportajes en The Guardian (feb‑2025) documentaron fallos en moderación y respuestas insuficientes a comportamientos peligrosos, lo que reavivó demandas civiles en 2025 y subrayó que las mejoras deben ser sistémicas y sostenidas.

Además, estudios sobre conducta de usuarios reflejan problemas como el ghosting: Forbes Health recogió encuestas en las que ~76% de encuestados ha ‘ghosteado’ o ha sido ghosteado, un indicador de la fatiga emocional que impulsó a muchas empresas a priorizar seguridad y outcomes sobre crecimiento de usuarios a cualquier precio.

Balance: producto vs volumen y hacia dónde va la industria

En 2024‑2025 varias compañías han dejado claro que prefieren reducir usuarios de baja calidad y priorizar métricas de resultado, como citas reales y retención, en vez de perseguir MAU sin filtro. Eso define el movimiento hacia ‘menos drama y más citas reales‘.

Las estimaciones de mercado aún muestran que las apps generan desde decenas de miles hasta millones de encuentros semanales a escala global, pero ahora las plataformas miden también la calidad del encuentro (seguridad, continuación, satisfacción) y no solo el volumen.

El desafío será mantener ingresos y escala mientras se mejoran controles y se promueven encuentros presenciales auténticos. La presión regulatoria, las demandas y la competencia de nuevos players obligan a que la mejora sea real y verificable, no solo de marketing.

En conclusión, el impulso actual es claro: las grandes apps están reajustando prioridades, moviéndose de la maximización de usuarios a la maximización de resultados significativos. Ese cambio responde tanto a datos internos como a críticas externas y a lo que hoy piden los usuarios.

Menos drama y más citas reales no es solo un lema publicitario: implica cambios técnicos (verificación, IA, video), operativos (moderación, métricas de outcome) y estratégicos (reducir usuarios de baja calidad). Si las plataformas mantienen este rumbo, el resultado podría ser menos ruido y más encuentros con sentido.