entender a las mujeres
Ligar con mujeres que intimidan
¿Te intimidan las mujeres? Pregúntatelo y contéstate honestamente. Si te sucede eso, si en el fondo te sientes un tanto intimidado por las mujeres, no te consideres alguien especial. A muchos hombres les sucede lo mismo. ¿El motivo? Que, con frecuencia, los hombres piensan que las mujeres poseen la llave de su felicidad futura. Este pensamiento se traduce en una inquietud: antes incluso de hablar con ellas, el hombre que piensa de ese modo ya está, de alguna manera, intimidado por ellas.
Tipos de chicas
Ya lo sabes: realizar cualquier tipo de generalización implica correr el riesgo de caer en la simplicidad. Que cada persona es un mundo es algo que se ha proclamado una y mil veces. Incluso se ha llegado a decir que algunas personas son varios mundos. Que eso sea así no significa que no puedan comprobarse alguna serie de características que, por ser comunes a diversas mujeres, sirvan para englobarlas en una especie de grupo que de alguna manera las defina. Una de esas características podría ser la de la voluntad de establecerse y sentar la cabeza con mayor o menor rapidez.
La resistencia al seductor
Parece que todo ha ido sobre ruedas. Tus tretas de seductor han funcionado y la mujer a la que has querido seducir ha ido avanzando hacia ese punto con el que tanto has soñado. Parece todo hecho. Ya sueñas con ese tiempo en el que la pasión será la que dicte sus normas. Y de golpe surgen sus dudas, las resistencias vuelven a alzarse como una muralla infranqueable entre vosotros y un “no” que parece sonar categórico sale de su boca. ¿En verdad ese no es categórico? ¿Es tan sólido como aparenta? ¿Cómo actuar a partir de ese momento en el que el no es pronunciado?
