Sexhop Online Caricias de enamorados

Luiza nos presenta este artículo.

Luiza es una amante apasionada. Si quieres conocerla personalmente, ver sus fotos o informarte de sus servicios, pincha en su foto o en el enlace siguiente: Caricias de enamorados.

Hoy vamos a probar con cosas nuevas: vamos a probar el asiento de atrás, vamos a arañarnos suavemente, vamos a probar cosas nuevas y haremos el amor sin utilizar las manos.

PROBAR EN EL ASIENTO DE ATRÁS

En los primeros días de una relación, el coche es un habitual para explorar los íntimos secretos de tu pareja. No suele ser muy cómodo, pero es un lugar semiprivado y si no tienes sitio para intimar, esta es el mejor lugar. Después de un tiempo, si la relación se ha estabilizado y vivís juntos, el lugar de vuestros encuentros, como norma, será el dormitorio. El coche, probablemente, lo habréis dejado de lado.

Aunque un poco de diversión no estaría mal y el coche es idóneo para ello (un parquin, un mirador, un área de descanso) Cualquier lugar en dónde podéis tener un ratito de privacidad y no seas interrumpido. Sorpréndele cogiéndole de la mano y diciendo que quieres probar el asiento de atrás del coche esta noche: no será muy cómodo, pero si divertido.

Vamos a reencontrarnos, con el pasado, amor. Llévame en el coche a algún “picadero”. Luego, pasaremos al asiento de atrás a cometer locuras: vamos a divertirnos esta noche como cuando éramos críos y empezábamos a descubrir nuestros cuerpos. Cógeme la mano y vamos a dar un paseo en coche.

SCRITCH, SCRATCH

Las mujeres son buenas en muchas cosas. Entre ellas es el estado de sus uñas. Cuando las utilizan para arañar a su pareja en estados de clímax, consiguen erizar el bellode su amante. Convéncele para que él haga lo mismo contigo, incluso si sus uñas no están adaptadas para ese trabajo. Que disfrute explorando tu cuerpo y arañándote sutilmente, verás cómo disfrutas cuando los hormigueos empiecen a aflorar por tu cuerpo.

Aunque si sus uñas no ejercen su trabajo, busca alternativas: un cepillo suave, con las cerdas de goma o una esponja de baño vegetal o una pluma … cuando estéis desnudos en la cama, que comience por la espalda y así por todo el cuerpo, ligeramente y dando golpecitos o rascando suavemente. Vas a conseguir estar relajada, pero con el aliciente de estar consentidos bien despiertos.

Cariño, esta noche quiero que me arañes todo el cuerpo, suavemente, mientras yo disfruto del momento, relajada y en la cama. Primero la espalda, luego la cabeza, mis piernas, mi barriga, mis pechos, todo: hasta los dedos de mis pies. Dedícale un tiempo a mi cuerpo y así, me harás disfrutar.

ESCOGER UNA POSICION NUEVA

Toda pareja intenta buscar la variedad en la cama. Aun así, hay posiciones que os gustan más, o que estáis más acostumbrados a realizar o las que parecen que funcionan mejor en vuestras relaciones amorosas. Incluso tenéis un lado de la cama preferido.

Esta noche, cuando os vayáis a la cama, empieza algo diferente de lo que normalmente hacéis. Háblalo con tu pareja y probad cosas nuevas, posiciones no tan tradicionales, posiciones alternativas con las que habéis soñado alguna vez y que no habéis probado por miedo a comentarlo. Tras haber probado situaciones distintas a las habituales, veréis que habéis compartido emociones distintas y habéis compartido risas y demás.

La próxima vez que hagamos el amor, vamos a probar cosas nuevas. ¿Qué posiciones te gustaría hacer y nunca me has dicho? Vamos a escoger una cada uno y vamos a lanzarnos a experimentar con ellas. Vamos a jugar un poquito, ¿vale cariño?

MIRA, SIN MANOS

Hacer el amor es algo fantástico, y puede ser divertido cuando se añade alguna cosa diferente. Debemos poner algo interesante y divertido para que no se haga monótono, algo así como un desafío. Por ejemplo, la próxima vez que tengáis relaciones proponle que no usaréis las manos: al menos para no tocaros el uno al otro. Las posibilidades de que este juego funcione serán iguales a su imaginación. Claro que podrás utilizar las manos para otros menesteres: quitarte la ropa, posicionarte, apoyarte pero por le demás utiliza otras partes de tu cuerpo: usa la boca, la lengua, tu cara, tu pelo … cualquier parte de tu cuerpo vale, menos las manos.

Cariño, esta vez no quiero que tus manos toquen mi piel, mis curvas. Quiero que utilices otras partes de tu cuerpo para acariciarme: vamos a hacer el amor sin utilizar las manos. Prometo yo hacer lo mismo. Mis pezones servirán para rozar tu piel y erizarla, mis labios buscarán tus zonas erógenas, mi pelvis acariciará la tuya de una forma sensual y atrevida. Voy a hacerte cosquillas con mi pelo y mis dientes darán suaves pellizcos en tu cuerpo, como si fueran mis manos. A ver que haces tú … ¡sin tus manos!


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