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El temor al silencio es algo que está presente en muchas primeras citas. El aprendiz de seductor teme sobre todas las cosas el quedarse en blanco y no saber qué decir. Es a él, principalmente, a quien está destinado nuestro artículo de hoy. Con él queremos echar un capote a ese aprendiz de seductor que, sabedor de que el silencio puede arruinar una cita, teme no saber de qué hablar en las primeras citas con una mujer a la que desea conquistar.

En este artículo vamos a recoger una serie de temas para conversar en las primeras citas que el aprendiz de seductor siempre debe tener en mente, ya que, en un momento de apuro, en uno de esos instantes en los que la comunicación se encalla y la conversación no fluye, uno de esos temas puede servir de salvavidas para impedir que la cita fracase y la posibilidad de llegar a más con la mujer con la que se comparte dicha cita se arruine de buenas a primeras.

El futuro como tema de conversación

Un error que suelen cometer muchos hombres que desean ligar es escoger como tema para conversar en las primeras citas el pasado de la chica a la que desean conquistar. Hablar del pasado puede implicar, con toda probabilidad, el que salga a relucir una vieja relación. Y hablar de una vieja relación no es buena idea. ¿Por qué? Porque, en la inmensa mayoría de los casos, el recordar viejas relaciones hace aflorar sentamientos que, si bien no tienen que ser necesariamente dolorosos, sí tienden a bordear, si no a sumergirse, en los territorios de la melancolía. Y la melancolía, por definición, es algo que no sirve para mirar el futuro y el futuro es, en definitiva, lo único que debe importar en una cita en la que lo que está en juego es el inicio de una posible relación sentimental. Después de todo, no hay que olvidar que es precisamente eso, un futuro compartido, lo que el hombre que desea conquistar a una mujer le está ofreciendo a ésta. ¿Qué sentido tendría, pues, convertir el pasado en un tema de conversación en una primera cita? Transcurrido un tiempo, y si se llegaran a estrechar lazos entre las dos personas, ya llegaría el momento de convertir el pasado en un tema de conversación.

Un tema para conversar que suele funcionar en las primeras citas y que ayuda a alejar la posibilidad de quedarse en blanco es hablar de los hermanos o hermanas. Eso sí: esa preocupación por saber por la familia no debe extenderse a los padres. Preguntar por los padres puede resultar arriesgado, pues puede provocar que en la conversación aparezca ese factor de tristeza o de melancolía del que ya hablábamos en el párrafo anterior y que tan mal les sienta a las primeras citas. Después de todo, puede ser que alguno de los progenitores de la chica en cuestión no viva. O puede ser también que esos progenitores se hayan separado. Tanto en un caso como en el otro, el hablar de ellos solo puede provocar una cosa: que la chica en cuestión se entristezca. Y eso no es lo que se persigue al intentar ligar, ¿verdad?

Algo que siempre funciona cuando las conversaciones parecen adormecerse y un incómodo silencio empieza a hacer mella en ellas es recurrir a un tema de conversación que acostumbra a resultar muy fructífero y que puede servir para llenar muchos minutos. Ese tema es el de los viajes. ¿Cuál es el lugar de entre los que has visitado que más te ha gustado? ¿Por qué te gustó tanto? Preguntas de este tipo pueden servir para dos cosas: para traer a la memoria de la mujer a la que se le hacen estas preguntas gratos recuerdos y para conocer mejor sus gustos. Preguntar a esa mujer por el lugar que no ha visitado y que le gustaría visitar nos puede servir, también, para conocer algo más sobre sus aspiraciones y sus sueños. Conociéndolos, estaremos más cerca de aparecer ante ella como la persona ideal para convertírselos en realidad.

El trabajo o los estudios, pese a la mala fama que tienen como tema de conversación en las primeras citas, es un tema que aún funciona. O que puede funcionar, que no es exactamente lo mismo. Eso sí: al hablar de ellos es preciso intentar orientar la conversación no tanto hacia el pasado (es decir: hacia lo que se ha estudiado, se ha trabajado, etc.) como hacia el futuro (¿qué te gustaría estudiar?, ¿en qué te gustaría trabajar?, etc.). Siempre resulta más eficiente y positivo a la hora de ligar hablar de cosas que ilusionen que de cosas que, como indicábamos más arriba, pueden hacer aflorar, en mayor o menor medida, el desencanto o la tristeza.

Gustos y hobbies

Otro tema para conversar que puede servir para romper el hielo cuando se desea iniciar una relación y se está viviendo una primera cita es el de los gustos. ¿Los gustos sobre qué? Sobre un montón de aspectos de la vida. Sobre música, por ejemplo. O sobre gastronomía. O sobre libros. O sobre películas. O sobre tipos de bares. ¿Qué se persigue con ello aparte de, obviamente, evitar el silencio y llenar tiempo de conversación? Básicamente, conocer mejor a la otra persona y, por encima de todo, buscar afinidades. Después de todo, sin afinidades es difícil que pueda iniciarse una relación.

Junto a estos temas para conversar en las primeras citas hay otros que pueden dar bastante buen resultado. Entre esos temas podemos destacar tres:

  • Los hobbies. ¿A quién no le gusta hablar de aquellas actividades que les hace disfrutar de su tiempo libre? Hablar de este tema implica, siempre, conectar con el polo emocional de las personas. En muchas ocasiones, es hablando de sus hobbies cuando las personas bajan sus defensas y se muestran más ante los demás tal y como son. Los hobbies son, sin duda, un buen tema de conversación para las primeras citas, ya que dejan aflorar las emociones y para que lo sentimental ocupe el terreno que, de forma habitual, ocupa lo racional.
  • Amigos. Hablar de los amigos es, también, un camino para dejar aflorar lo emocional. Por eso es también un buen tema de conversación para una primera cita.
  • Tipos de personas que gustan. Este tema de conversación en una primera cita puede resultar muy interesante tanto para llenar espacio de conversación y evitar los incómodos silencios como para conocer mejor a la persona que queremos conquistar. Eso sí: este tema para conversar en una primera cita debe ser introducido con cuidado. No se puede entrar en él así como así. Es más: se debe entrar en él aprovechando algún comentario realizado por la mujer a la que deseamos conquistar. Por ejemplo: si ella habla de alguien en términos elogiosos o, por el contrario, en términos muy críticos; deberemos aprovechar la ocasión para preguntarle por las razones que hacen que tenga esa visión en particular (crítica o elogiosa) de esa persona. La conversación que se desarrolle alrededor de dicho tema nos servirá, además, para conocer mejor a esa mujer y, por supuesto, para pasar un buen rato junto a ella.

Esperamos que estos temas para conversar en una cita que hemos propuesto en este artículo sirvan a quienes tienen miedo a quedarse en blanco en ellas para ganar confianza y vencer dicho miedo.


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