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Hoy vamos a romper la rutina, con juegos, orgasmos, felaciones y exploraciones del cuerpo.

Ubicación

Si eres una persona aventurera no dejes caer vuestra relación en una rutina. El dormitorio es un lugar maravilloso para hacer el amor, pero puedes cambiar de escenario para no entrar en una rutina. Deja que él escoja el lugar dónde hacer el amor, un lugar en dónde no lo hayáis hecho antes y cada vez que entres en ese lugar, te vendrá en la memoria el momento íntimo de sexo que tuviste allí. Ya sea en un pasillo, en el cuarto de la lavadora, encima de la mesa de la cocina, en el lavabo, etc. Ese lugar será especial para ti y te traerá un recuerdo muy especial en dónde tuviste una sensual aventura.

La próxima vez que hagamos el amor, mi niño, yo quiero que sea en un lugar diferente de dónde lo hacemos a diario. Me encanta nuestra cama, pero vamos a probar un lugar nuevo: en el suelo del pasillo, en la mesa de la cocina, en el armario, no importa el sitio siempre que disfrutemos los dos. Tan sólo elige un lugar y llévame allí. Eso sí, tengo un par de ideas por si necesitas inspiración.

Ten un orgasmo en dónde quieras

Los orgasmos tienen vida propia, pero también pueden caer en la rutina. Para un hombre, el orgasmo puede ser un estimulante visual muy interesante, además del gran placer físico en el momento de tenerlo. Así que, la próxima vez que hagáis el amor, dale permiso para irse dónde él quiera. Está claro que tienes que saber cuáles son tus necesidades de control y seguridad para no tener un bebé, no deseado, en estos momentos. Pero él, por temor a lo que puedas pensar, podría ser reacio a decirte que se quiere ir en tus pechos, o en tu estómago, o en tus pies, o en cualquier parte de tu cuerpo. Él se va a emocionar por estar invitado a probar esta nueva fantasía.

Mi amor, esta noche cuando finalicemos nuestro acto sexual te invito a que te corras donde tú quieras. Puedes permanecer dentro de mí, o correrte en mis pechos, en mi estómago, o donde te dé más morbo. Me he pasado el día pensando en ese momento, en el instante en que te corras donde más te plazca. Tendré toallitas cerca de nosotros para, luego, limpiarnos y, después, podrás quedarte, plácidamente, dormido.

Sólo para él

Ya verás que esto puede ser bueno para los dos. Cuando él llegue a casa, dile que antes de iros a dormir le darás una grata sorpresa. Notarás que él deseará, con impaciencia, que llegue ese momento. Cuando llegue el instante de iros a dormir, cógele de la mano, llévatelo cerca de algún espejo y haz que se detenga delante. Bésale suavemente y luego arrodíllate lentamente y comienza a hacerle una felación al ritmo que él te marque (normalmente, los hombres, tienden a marcar el ritmo del sexo oral sujetándote la cabeza y moviéndola a su gusto). Envuelve el principio de su pene con tu mano, mientras mimas con la boca su glande y mastúrbale, de esa manera aumentarás su placer. Mientras él se mira en el espejo, sigue con la masturbación y la felación hasta que se corra. Será una experiencia inolvidable para él.

Te deseo. Quiero tenerte en mi boca. ¿Quieres una felación, amor? Es lo que quiero hacerte esta noche antes de irnos a dormir. Sé que te gusta y que te gustará lo que te voy a hacer, ya verás. Sólo te pido que me guíes y me ayudes, si más rápido o más lento: márcame los tiempos, amor. Quiero que te corras en mi boca, esta noche.

Explórame

Recuerda los primeros días con tu pareja, la emoción de explorar y descubrir a la otra persona. Esta noche vais a revivir aquellos momentos. En lugar de las rutinas habituales de la intimidad de vuestra cama, lo primero es que te desnudes y vuelvas a crear el entusiasmo de aquellos primeros días. Crea un ambiente tenue, baja la intensidad de las luces o pon un pañuelo en la lámpara del dormitorio. Hazle pasar al dormitorio, él te contemplará desnuda encima de la cama. Que use los ojos y los dedos para que revise cada pulgada de tu cuerpo, que repase cada curva de tu piel. Te encantará el recuerdo de ser explorada una vez más, como si fuera tu primera vez con él.

Esta noche vamos a retroceder en el tiempo, amor, cuando la anticipación formaba parte de nosotros. Me voy a desnudar para ti. Quiero que me explores con tus ojos, con tus dedos. Acaricia mi pelo, mi boca, mis pechos, cada una de las curvas que hay en mi cuerpo. Ahora, quítate la ropa y disfrutemos como si fuera la primera vez que lo hacemos.


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