Hoy os vamos a dar tres consejos sobre masajes, mimos y caricias que tu amante te agradecerá. Pequeños y simples detalles que hará que tu novia o mujer se sienta especial y que sea ella quien tome la iniciativa para hacer el amor.

Masajes en las manos

Las manos son notables, y muy a menudo, están sobrecargadas y descuidadas. Uno de los placeres relajantes y sensuales que puedes hacer a tu chica es un masaje en las manos. No te preocupes de la técnica, es difícil que funcione mal. Cerca del final del día, cuando ella esté tranquila y estéis relajados viendo la tele o simplemente cuando os vayáis a la cama, coge cualquier loción que tengas mano y sorpréndela dándole un masaje en las manos. Estirar, doblar y tirar suavemente sus dedos. Frotar entre los dedos y en el antebrazo, casi en el codo. Tres o cuatro minutos en cada mano y ella se sentirá increíble y agradecida contigo. Seguramente se sentida tan sorprendida que no podrá resistirse a hacer el amor contigo y ella misma tomará las riendas.

Mimar su cabello

A todos nos gusta que nos presten atención. Sin embargo, somos conscientes de no pedir aunque esperamos recibir. Una de las formas más sencillas que se puede prestar atención a la mujer de tu vida es que se preste atención a su cabello. Puede parecer una cosa muy simple o tonta, pero a ellas les encanta. Si te ofreces a cepillarse el pelo y le das mimos, ella se sentirá muy bien. Para una mujer, es importante sentirse sexy aunque no sea una experiencia real por lo que las ceremonias entre hombres y mujeres, antes y después de tener relaciones sexuales son fundamentales. Esta es una gran ceremonia que a ella le encantará. Tan sencillo como parece, a ella le resultará muy romántico.

Acariciarse antes de hacer el amor

Las parejas que tienen la fortuna de estar juntos, a veces pierden el contacto físico que tenían en sus primeros momentos como pareja. A medida que pasa el tiempo se tiende a omitir los prolegómenos antes de realizar el acto sexual. Se dice que los hombres no son buenos con las caricias, a pesar que son las primeras formas de relación sexual (cuando hemos sido adolescentes nos dedicábamos a tocarnos con nuestros ligues y podíamos estar horas haciéndolo aunque ahora lo hayamos casi olvidado . Con frecuencia, la mejor forma de alimentar la vida sexual es disminuir su velocidad ya que a los pocos minutos de acariciarse mutuamente ya procedemos a la penetración. Por lo tanto, no tengas prisa en hacer el amor, charla con ella mientras la acaricias, regresa a tu adolescencia, juega con sus pechos, frota sus muslos, mete la mano en sus bragas para sentir sus nalgas. El sexo oral y la penetración (ya bien sea vaginal o anal) ya llegará, primero es sentir su piel, su cuerpo, sentirse de nuevo como un par de adolescentes que se esconden en un lugar oscuro para que furtivamente vayan conociendo su sexualidad.